Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres... Juan 8:32
¡Bienvenidos a nuestra familia en la fe!
Es una inmensa alegría tenerte con nosotros. En nuestra iglesia, creemos que cada persona es un diseño glorioso de Dios, creada con un propósito eterno. Somos una comunidad vibrante, llena del Espíritu Santo, donde la Palabra de Dios se predica con claridad y profundidad, transformando vidas y edificando el Cuerpo de Cristo.
¿Quiénes Somos?
– Somos una iglesia pentecostal,
– Nuestra fe es trinitaria
– Nos adherimos a una perspectiva dispensacionalista,
– Esta visión nos lleva a ser pretribulacionistaspremilenialistas, esperando el regreso visible de Cristo para establecer Su reino milenial literal en la tierra.

Juan 8:32 Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres….

Te esperamos

Este edificio histórico sigue haciendo historia

Te esperamos

Una calida bienvenida de sus pastores

Sus servidores… Alberto y Ana Maria Espinoza

¡Amados hermanos y amigos en la fe!

Es con el corazón lleno de gozo que, como sus pastores, les damos la más cordial bienvenida a nuestra casa espiritual. Nos llena de profunda gratitud el poder compartir este espacio de fe, comunión y crecimiento con cada uno de ustedes.

Deseamos que sientan el amor incondicional de Dios y la calidez de una familia que los recibe con brazos abiertos. Aquí, la presencia del Espíritu Santo es palpable, y la Palabra de Dios se revela con poder, transformando vidas y fortaleciendo el alma.

Anhelamos verlos crecer en el conocimiento de Cristo, fortaleciendo sus raíces en la sana doctrina y experimentando la plenitud de la vida pentecostal. Creemos firmemente en el plan redentor de Dios, revelado a través de las dispensaciones, y en la pronta venida de nuestro Señor Jesucristo. Cada sermón, cada estudio, está diseñado para edificarles con la riqueza de la hermenéutica, la exégesis y un análisis teológico que profundiza en las verdades de la Biblia.

Más allá de la enseñanza, nuestro deseo es que encuentren en esta iglesia un verdadero hogar, un lugar donde puedan ser nutridos, apoyados y animados en cada paso de su caminar con Dios. Sus vidas son preciosas para nosotros y para el corazón de Dios.